Ritmos

Ventanas de sueño por edad: cuánto puede estar despierto vuestro bebé

El tiempo que aguanta despierto sin pasarse de cansancio. La tabla por edades y por qué importa tanto para que la noche salga bien.

Una de las cosas que más cambian una noche no se decide por la noche: se decide en el rato que vuestro peque pasa despierto antes de dormir. A ese rato lo llamamos ventana de sueño o ventana de vigilia, y entenderlo bien os ahorra muchísimas batallas.

Qué es una ventana de sueño

Es el tiempo que vuestro bebé puede estar despierto, entre un sueño y el siguiente, sin acumular demasiado cansancio. Si la respetáis, llega a la cuna con el punto justo de sueño y le cuesta poco dormirse. Si se pasa, su cuerpo se sobreactiva, le cuesta más conciliar y la noche lo nota.

Es uno de esos detalles invisibles: dos familias con el mismo bebé pueden tener noches muy distintas solo por cómo reparten las ventanas durante el día.

La tabla por edades

Estas cifras son orientativas. Os sirven como punto de partida, no como una regla a cumplir al minuto: cada bebé tiene su ritmo.

  • 0-3 meses: 45-90 minutos.
  • 4-5 meses: 1,5-2 horas.
  • 6-8 meses: 2-3 horas.
  • 9-11 meses: 2,5-3,5 horas.
  • 12-17 meses: 3-4 horas.
  • 18-35 meses: 4-6 horas.
  • 3 años en adelante: 6 horas o más.

Fijaos en un detalle: la ventana se va alargando con la edad, y la última del día, la que va de la siesta a la noche, suele ser la más larga. También la más delicada.

La ventana de la tarde es la que más cuesta acertar. Si se queda corta, no hay sueño suficiente; si se pasa, llega sobreactivado. Y ahí se juega buena parte de la noche.

Cómo saber si la ventana es la correcta

No hace falta cronómetro: vuestro peque os lo dice. La ventana va bien cuando llega a la cama tranquilo y se duerme sin demasiada pelea. Se ha quedado corta si está despierto y juguetón en la cuna un buen rato. Y se ha pasado si está irritable, acelerado o llorón, esa hiperactividad rara de cuando un niño tiene demasiado sueño.

Por qué no basta con la tabla

La tabla orienta, pero la ventana ideal de vuestro peque depende de su edad, de cuánto durmió en la siesta anterior, de la hora del día y de su temperamento. Encajar todo eso, siesta a siesta, es justo lo que hacemos en el Plan de Sueño: ordenamos su día entero para que las noches dejen de ser una incógnita.

Isabel, farmacéutica

Preguntas frecuentes

¿Qué es una ventana de sueño?

Es el tiempo que vuestro bebé puede estar despierto entre un sueño y el siguiente sin acumular demasiado cansancio. Cuando se respeta, le cuesta menos dormirse; cuando se pasa, suele costar más y la noche se resiente.

¿Cuánto puede estar despierto un bebé por edad?

De forma orientativa: 45-90 minutos hasta los 3 meses, 1,5-2 horas a los 4-5 meses, 2-3 horas a los 6-8 meses, 2,5-3,5 horas a los 9-11 meses, 3-4 horas de los 12 a los 17 meses, y 4-6 horas a partir de los 18 meses. Cada bebé tiene su propio ritmo.

¿Qué pasa si la ventana de vigilia es demasiado larga?

El cuerpo se sobreactiva: cuesta más conciliar el sueño, aparece más llanto y suele haber más despertares por la noche. Por eso la ventana de la tarde, la última antes de dormir, es la más delicada.

¿No os salen las cuentas del día?

Cuéntame cómo están siendo vuestras noches y lo miramos juntos.

Reservar llamada